" No hay muralla, pared o trinchera que no traspase la lujuria".
Y que razón tiene éste refrán.
Se cuela por las rendijas de nuestro ser y nos hace actuar de manera kamikaze y enajenada.Somos capaces de cometer grandes estupideces cuando actuamos llevados por ella.
Somos lujuriosos y nos encanta!!!!
Desde tiempos inmemoriables,nuestros ancestros ya rezaban e invocaban a diferentes Dioses,de entre todos ellos, tenían varios para el amor, la lujuria,la atracción sexual o el coito (por citar unos pocos) asi que no nos extrañe que en los tiempos que corren y que nos toca vivir estemos rodeados de ella y la vivamos con la mayor naturalidad.
Se llama lujuria a un deseo sexual desordenado e incontrolable, pero mi definición favorita es la de apetito sexual excesivo.
Una pregunta que me viene a la mente con ésta definición es...¿Y qué es exceso?.
Porque lo que para unos es "normal" a otros nos sabe a poco y lo que para mí es "normal" para otros es exceso.
¿quién dicta la norma?¿nos podemos fiar de ésa norma?
Todos los estudios cientificos sexuales que he leído, dicen que no hay una normalidad sexual.
Cada uno vive el sexo de una manera diferente por éso nos gustan diferentes cosas y lo practicamos de diferentes maneras.
Éso es lo normal.(mientras que todas las prácticas sean consentidas y aceptadas por todas las partes) y ésa es la norma que debemos seguir,sin importarnos nada más.
Recientemente he leído un estudio que dice que nuestro cerebro asimila, de entre todas las personas con quien nos cruzamos a lo largo del día,a 10 de éstas para tener relaciones sexuales.
Es decir, que de todas las personas con quien nos cruzamos a lo largo de un día, en el bus, en el metro, en el trabajo, en clase, en un bar,en el super,en el cine....de todas ellas, nuestro cerebro elige a 10 con quien tendríamos sexo.
Y mi primer pensamiento después de leer ésto fué...¿sólo 10?
Si ése cupo ya lo cubro de camino al trabajo.
Éso es lujuria!!!.
Hace unos meses vino de visita un amigo para quedarse sólo un par de días.
Después de conocer la cuidad,de pasear por nuestras bonitas limpias y cuidades calles, de cenar en un restaurante de comida típica asturiana y de tomar unas copas,le acompañé al hotel para que descansara.
El día había sido duro y el que le esperaba auguraba más de lo mismo.
(pobrecito, todavía no sabía lo que le esperaba)
Tomamos la última copa en su habitación entre mapas y rutas,museos y cosas necesarias que tenía que conocer antes de que se marchara al día siguiente.
Una cosa nos llevó a la otra y acabamos manteniendo relaciones sexuales.
Y digo relaciones,porque al muchacho, no le dejé dormir en toda la noche.
Sobre las 7 de la mañana,agotado,sin fuerzas y deseando descansar un poco me pidió que le dejara dormir un par de horas para poder recuperarse.
Como soy una mujer de palabra, le dí dos horas.
A las 9 le desperté.Nuevo día, nueva sesión interminable de sexo.
A las 12, mi amigo cogió el coche y puso rumbo a su país sin haber conocido los bonitos paisajes asturianos.
(tanta preparación y tantos mapas para nada).
Fué una noche extraña.Se apoderó de mí una sensación incansable de necesitar más y más.
Quería aprovechar el poco tiempo que nos quedaba juntos, porque a saber cuando volvía a verlo.
Supongo que la lujuria que me acompaña hizo de las suyas con mi pobre amigo.
(que he de reconocer que no se quejó demasiado).
Asi que, resumiendo (que mañana madrugo), hagamos lo que nos pida el cuerpo,que cuando lo pide esque tiene necesidad de ello (cuando tenemos antojo de dulce esque nos faltan azúcares)
Y que la lujuria nos acompañe mientras lo hacemos.
Y que razón tiene éste refrán.
Se cuela por las rendijas de nuestro ser y nos hace actuar de manera kamikaze y enajenada.Somos capaces de cometer grandes estupideces cuando actuamos llevados por ella.
Somos lujuriosos y nos encanta!!!!
Desde tiempos inmemoriables,nuestros ancestros ya rezaban e invocaban a diferentes Dioses,de entre todos ellos, tenían varios para el amor, la lujuria,la atracción sexual o el coito (por citar unos pocos) asi que no nos extrañe que en los tiempos que corren y que nos toca vivir estemos rodeados de ella y la vivamos con la mayor naturalidad.
Se llama lujuria a un deseo sexual desordenado e incontrolable, pero mi definición favorita es la de apetito sexual excesivo.
Una pregunta que me viene a la mente con ésta definición es...¿Y qué es exceso?.
Porque lo que para unos es "normal" a otros nos sabe a poco y lo que para mí es "normal" para otros es exceso.
¿quién dicta la norma?¿nos podemos fiar de ésa norma?
Todos los estudios cientificos sexuales que he leído, dicen que no hay una normalidad sexual.
Cada uno vive el sexo de una manera diferente por éso nos gustan diferentes cosas y lo practicamos de diferentes maneras.
Éso es lo normal.(mientras que todas las prácticas sean consentidas y aceptadas por todas las partes) y ésa es la norma que debemos seguir,sin importarnos nada más.
Recientemente he leído un estudio que dice que nuestro cerebro asimila, de entre todas las personas con quien nos cruzamos a lo largo del día,a 10 de éstas para tener relaciones sexuales.
Es decir, que de todas las personas con quien nos cruzamos a lo largo de un día, en el bus, en el metro, en el trabajo, en clase, en un bar,en el super,en el cine....de todas ellas, nuestro cerebro elige a 10 con quien tendríamos sexo.
Y mi primer pensamiento después de leer ésto fué...¿sólo 10?
Si ése cupo ya lo cubro de camino al trabajo.
Éso es lujuria!!!.
Hace unos meses vino de visita un amigo para quedarse sólo un par de días.
Después de conocer la cuidad,de pasear por nuestras bonitas limpias y cuidades calles, de cenar en un restaurante de comida típica asturiana y de tomar unas copas,le acompañé al hotel para que descansara.
El día había sido duro y el que le esperaba auguraba más de lo mismo.
(pobrecito, todavía no sabía lo que le esperaba)
Tomamos la última copa en su habitación entre mapas y rutas,museos y cosas necesarias que tenía que conocer antes de que se marchara al día siguiente.
Una cosa nos llevó a la otra y acabamos manteniendo relaciones sexuales.
Y digo relaciones,porque al muchacho, no le dejé dormir en toda la noche.
Sobre las 7 de la mañana,agotado,sin fuerzas y deseando descansar un poco me pidió que le dejara dormir un par de horas para poder recuperarse.
Como soy una mujer de palabra, le dí dos horas.
A las 9 le desperté.Nuevo día, nueva sesión interminable de sexo.
A las 12, mi amigo cogió el coche y puso rumbo a su país sin haber conocido los bonitos paisajes asturianos.
(tanta preparación y tantos mapas para nada).
Fué una noche extraña.Se apoderó de mí una sensación incansable de necesitar más y más.
Quería aprovechar el poco tiempo que nos quedaba juntos, porque a saber cuando volvía a verlo.
Supongo que la lujuria que me acompaña hizo de las suyas con mi pobre amigo.
(que he de reconocer que no se quejó demasiado).
Asi que, resumiendo (que mañana madrugo), hagamos lo que nos pida el cuerpo,que cuando lo pide esque tiene necesidad de ello (cuando tenemos antojo de dulce esque nos faltan azúcares)
Y que la lujuria nos acompañe mientras lo hacemos.
Jess
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